Capítulo 229 098

La tarde cayó lentamente, envolviendo el resort en un crepúsculo suave y dorado que parecía más denso de lo habitual, casi reacio a soltar el día. Amelia caminó hacia el bar como por costumbre, pero el peso en el aire la hizo detenerse, solo por un segundo, como si ya sintiera el tirón del final inm...

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