Capítulo 260 129

La mañana del SÁBADO llegó con una energía distinta. No era paz. Tampoco tensión. Solo… determinación.

Amelia se movía por la cocina con una urgencia silenciosa, recogiéndose el cabello en un moño suelto mientras revisaba la olla en la estufa. El aroma de las especias llenaba el aire, cálido y acog...

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