Capítulo 40 040

EL silencio se había prolongado demasiado. Semanas de miradas heladas, frases cortantes y desplantes habían endurecido los muros entre Adrian y Amelia. Por muchas veces que él llamara a esa puerta invisible con disculpas, regalos o esas palabras suaves que casi nunca decía, ella jamás la abría. Y Ad...

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