Capítulo 58 058

AMELIA empujó la puerta y entró en la sala de estar, pequeña pero acogedora. La luz del atardecer se filtraba a través de las cortinas color crema, tiñendo el espacio de suaves tonos dorados. Aunque modesto en comparación con la mansión que había dejado atrás, aquel lugar tenía una calidez, una paz,...

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