Capítulo 109

La brisa nocturna en la terraza traía un escalofrío y agitaba los mechones sueltos de cabello junto a la oreja de Maggie.

Habló con cortesía: —En realidad, siempre he admirado las capacidades del señor Robinson. El laboratorio de Evelyn no estaría donde está hoy sin las aportaciones del señor Robin...

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