Capítulo 102 102

—Está bien —digo, intentando aliviar un poco la tensión en su rostro—. Ya te lo he dicho antes: Isaak jamás me haría daño.

Al menos físicamente. Esa salvedad me la guardo para mí.

—¿Y cómo demonios te encontró? —pregunta Eric.

Me encojo de hombros.

—Es de la Bratva. Tienen recursos, como tú mism...

Inicia sesión y continúa leyendo