Capítulo 134 134

—Ya nos vamos —responde ella—. Pregunté si podía llevar a Jo a algún lugar divertido. Y tú lo aprobaste…

—Lo sé, lo sé. No llamo por eso.

—¿Qué pasa?

—¿Dónde estás exactamente?

—Como a quince minutos de la mansión. ¿Qué pasa, Isaak?

—Desvíate —le digo—. Lleva a Jo por un helado a algún lado.

—Ya com...

Inicia sesión y continúa leyendo