Capítulo 158 158

—No eres invencible, Isaak.

—Te equivocas.

Ella me mira y niega con la cabeza.

—Ojalá fuera cierto —dice, con una nostalgia punzante en la voz.

—Cuidado —digo con suavidad—. Si sigues hablando así, podría darme la impresión de que estás enamorada de mí.

Ella sonríe.

—Por favor. Esa suposición ...

Inicia sesión y continúa leyendo