Capítulo 160 160

Aguanto un grito y me incorporo de golpe cuando Isaak entra en la oficina.

—¿Cuánto tiempo llevas ahí parado?

—Los últimos cinco minutos —dice, sin molestarse en disimularlo.

—Maravilloso. ¿Nunca te dijeron que es de mala educación andar escuchando a escondidas?

—Mi casa. Mi oficina. Mi teléfono...

Inicia sesión y continúa leyendo