Capítulo 40 40

Me encojo de hombros y exhalo la ira que no gasté.

—A veces se me olvida lo perspicaz que eres.

—No te olvides de guapo.

Me río.

—Top dos entre los hermanos Vorobev.

Me hace una seña obscena con el dedo, pero un momento después vuelve esa mirada seria a su cara.

—Solo digo que puedes ser ambas...

Inicia sesión y continúa leyendo