Capítulo 61 61

—Pero tenemos nuestro propio código que seguir, Maxim. Y lo violaste. Dos veces. —Miro hacia sus hombres—. ¿Este es el don al que siguen? Porque a mí me parece que deja muchísimo que desear.

Oigo el chirrido de unas llantas. Con el rabillo del ojo veo llegar a mis hombres.

Observo cómo Lachlan sal...

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