Capítulo 64 64

Me agarra al instante y me jala contra su cuerpo. El choque me deja sin aliento, pero no tengo tiempo de recuperar el equilibrio antes de estar mirando de frente sus feroces ojos azules. Se siente parecido a mirar por el cañón de una pistola.

—¿Qué carajos acabas de decirme?

—Quítame las manos de ...

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