Capítulo 83 83

—Sí —respondo con un asentimiento—. Y creo que ya es hora de que escuches lo que dijo.

Se queda ahí, paralizada, cuando saco el diminuto dispositivo de grabación que ha estado en mi bolsillo todo este tiempo. Lo mira con suspicacia.

Enciendo el aparato y adelanto hasta más o menos la mitad de nues...

Inicia sesión y continúa leyendo