Capítulo 97 97

Pongo los ojos en blanco. Sé que ahora mismo estoy actuando como una niña mimada, pero no puedo evitarlo. Estoy furiosa.

—Voy a subir a mi cuarto —le digo—. De todos modos ya se está metiendo el sol.

—Cami…

Aparto su preocupación con un gesto de la mano.

—Estoy bien. Puedo con esto.

Lo digo com...

Inicia sesión y continúa leyendo