Capítulo 188

El mercado de mariscos del Pueblo Atardecer bullía de vida. Los puestos rebosaban de una deslumbrante variedad de mariscos y mariscales, tanto que costaba saber adónde mirar.

Aline eligió un cangrejo gordito y le lanzó al vendedor un guiño juguetón.

—Oiga, ¿cuánto por este cangrejo? ¿No nos hace u...

Inicia sesión y continúa leyendo