Capítulo 485

Las luces del teatro se encendieron de repente.

Cecilia se despertó de sobresalto, asustada por el ruido a su alrededor. Se incorporó y se frotó los ojos, adormilada.

—¿Ya terminó? —bostezó, con los ojos todavía un poco llorosos.

—Sí —Harold le entregó un pañuelo de papel.

—Lo siento, últimament...

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