CAPÍTULO 30 — FEYRA GREEN

Me detiene sujetándome las manos antes de que saque su polla.

Lo miro con curiosidad.

— Tienes clase en media hora y si no te vas ahora, llegarás tarde —me dice, mirándome desde arriba.

— ¡Puedo ser rápida! —me relamo los labios de nuevo, deseando tenerlo en mi boca y sus ojos brillan con deseo.

...

Inicia sesión y continúa leyendo