CAPÍTULO 68 — FAINA GREEN

Estamos acostados en la cama, en los brazos del otro, y pronto nos quedamos dormidos después del "ejercicio" que tuvimos. Le sonrío a él, que aún está durmiendo, y lo observo, vencida por la pasión. Su rostro está salpicado de pequeñas pecas, casi imperceptibles. Acaricio su pecho, sintiendo la defi...

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