NEGRO INFINITO

Liz

El cielo de Toluca despertó con un azul cristalino, de esos que solo se ven tras una tormenta. En la nueva casa, el aroma a café se mezclaba con el de las flores frescas que Anya había traído temprano. Mi vestido colgaba de la puerta, blanco, imponente, una armadura de seda para la batalla más h...

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