LA COSECHA

Richard 

El eco de la fiesta aún resonaba en mis oídos cuando el avión aterrizó en Acapulco. Dejamos atrás el frío de Toluca, las demandas y los expedientes para hundirnos en el calor húmedo de la costa. Fue una semana donde el mundo dejó de existir. No había correos de la universidad, ni notificaci...

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