Capítulo 30 ¡¡DUELE MUCHO!!

AARÓN

—Quiero que te esfuerces en acariciarme. ¡Maldita sea!

Enrollé mi mano en su cabello e hice que levantara su rostro para que me viera fijamente. Le besé el cuello sin delicadeza, dejando marcas rojas mientras escuchaba sus quejas por mi brusquedad. Llevé mi mano hasta uno de sus pe...

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