Capítulo 70 SIN CULPA

La niebla de los muelles se mezclaba con el olor a salitre, combustible y el hedor inconfundible del miedo. Los contenedores metálicos se alzaban como monolitos gigantescos bajo la luz intermitente de las grúas portuarias, proyectando sombras alargadas que ocultaban el movimiento silencioso de los c...

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