Capítulo 41 MAQUINACIONES

ALANA

Sebastián me sostuvo el rostro con una mano de hierro, fijando sus pupilas oscuras en las mías con una desesperación contenida.

—Regresas a la villa —sentenció con tono imperioso—. La escolta te dejará dentro de la propiedad. No vas a salir de ahí ni vas a contestar una sola llamad...

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