Capítulo 42 ENTRE DOS MUJERES

SAMARA

Antes de que pudiera pronunciar una sola palabra más, él se inclinó sobre mi asiento, acortando la distancia. Extendió la mano y deslizó los dedos entre los mechones de mi cabello, acariciándolo con un afecto pausado y cálido que me robó el aliento.

—Eso será más adelante —murmuró...

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