Capítulo 46 SIN DARSE POR VENCIDA

SEBASTIAN

Apreté la mandíbula, sintiendo el impulso de aprisionarla de nuevo, pero la fijeza de su mirada me congeló en el sitio. Esta mujer es complicada; a veces creo comprenderla, pero al siguiente momento es completamente diferente.

—Alfredo ya firmó la garantía de liquidez para mi cad...

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