Capítulo 55 ENFERMA, PERO NO DRAMATICA

SEBASTIAN

Sin pronunciar una sola sílaba, la llevé a pasos imperiosos hacia la recámara principal. La puerta se cerró tras mi espalda con un golpe seco. La deposité sobre la cama, pero no me alejé un solo milímetro; mi cuerpo se cernió sobre el suyo al instante, sepultando cualquier intento...

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