Capítulo 58 PERRO FIEL

SEBASTIAN

Alana abrió los ojos lentamente desde la cama. A pesar de la palidez de su rostro y la debilidad de su cuerpo, la mirada que les dedicó a ambas contenía un desprecio tan puro que congeló el aire.

—Retírense —articuló Alana con una voz rasposa pero cargada de una autoridad implaca...

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