Capítulo 62 UN MEJOR AMIGO

 ALANA

La luz tenue del gran ventanal dibujaba sombras alargadas sobre la mesa de cristal. Alfredo apoyó las manos en sus rodillas, clavando en mi rostro esa mirada penetrante que parecía atravesar cada una de mis murallas defensivas.

Se produjo un silencio largo, espeso, cargado de memori...

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