Capítulo 63 EL PESO DE LA REALIDAD

SEBASTIÁN

Alfredo acomodó su chaqueta sin prisa alguna, sosteniéndome el desafío con una arrogancia que me encendió la sangre. Dio media vuelta para dirigirse al recibidor, pero justo en el umbral de la salida se detuvo. Giró levemente la cabeza y le dedicó a Alana una última mirada: un des...

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