Capítulo 69 UN LATIDO QUE ENAMORA

ALANA

Sebastián ni siquiera esperó a que la tensión se disipara del todo. Antes de marcharse tras los pasos de su consentida, le ordenó a mi asistente —la misma espía que me asignó para vigilarme— que acompañara a Samara y le explicara minuciosamente cada gestión del hotel. Querían mantener...

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