Capítulo 77 PROTEGIENDO SU BEBÉ

ALANA

Sebastián me depositó sobre el colchón colosal, pero antes de que pudiera incorporar mi cuerpo o buscar una vía de escape, aprisionó mis muñecas contra la seda con la fuerza de un vendaval. Su aliento cálido y agitado me golpeó el rostro; en sus ojos oscuros ya no quedaba espacio para...

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