Capítulo 91 SE LE AGOTO LA PACIENCIA

SAMARA

Mi madre, que había permanecido en silencio observando la discusión desde el sofá de terciopelo azul, se puso de pie con una elegancia pausada que parecía detener el tiempo. Avanzó hacia mí con pasos firmes pero suaves, y me rodeó con un abrazo protector que transmitía tanto calma co...

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