Capítulo 12 No es mi culpa.

Julieta-

Mi coño se mojó cuanto más lo acariciaba como un gato a Kenn, ronroneando ante el olor masculino a sudor que es exclusivamente suyo.

—¡¿Qué diablos, Julieta?! —me gruñó, sonando súper enojado.

—¿Por qué? ¿Estás enojado porque fui a un bar con Mark? —me reí—. No te preocupes, solo tomé tres ...

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