El precio del deseo prohibido

La suave luz de las velas parpadea contra los pisos de madera pulida del estudio de Alejandro, proyectando largas sombras que bailan en las paredes adornadas con sus últimas creaciones. El aire está impregnado con el olor a trementina y pintura al óleo, mezclado con la inconfundible tensión que se h...

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