Capítulo 144: El éxito de Starlight Gems

En el camino, Astrid no tenía ganas de hablar, y Silas tampoco dijo nada. Él conducía el coche tranquilamente, haciéndole compañía en silencio.

De vuelta en la villa, Silas dijo que hacía frío afuera y le preguntó si quería asearse sola o si debía ayudarla a bañarse.

Astrid tomó ropa limpia con de...

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