Capítulo 38 38

NICO

—No pienso verlo en la cama.

Alma ya estaba levantándose.

—Son las dos de la mañana.

—Precisamente.

—Podemos esperar a mañana.

Se giró hacia mí.

—Acabas de decirme que mañana lo veríamos.

—Sí.

—He cambiado de opinión.

—Han pasado doce segundos.

—Tiempo suficiente.

Se puso los pantalones co...

Inicia sesión y continúa leyendo