Capítulo 125

En aquel entonces, Lucius había pensado que Seraphine solo estaba afectando ese gesto. Pero ahora, ese ademán habitual imposible de imitar aparecía en las manos de «Alice».

Una sostenía una taza de té, la otra controlaba un instrumento. Dos acciones completamente distintas, unidas por ese solo deta...

Inicia sesión y continúa leyendo