Capítulo 216

Pero cuando las puertas del ascensor se abrieron silenciosamente en el último piso, la escena ante ella le resultó tanto extraña como familiar.

La entrada ya no presentaba esa fría y dura paleta de blanco, negro y gris—había sido reemplazada por tonos cálidos de madera y blanco roto.

Suaves alfomb...

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