Capítulo 234

Lucius miró a Seraphine y lo aceptó, mordisqueando lentamente.

Afuera, el viento aullaba como una bestia gruñendo.

Dentro, solo sus respiraciones ligeras y los sonidos de masticar.

—¿Asustada? —preguntó de repente Lucius.

Los movimientos de Seraphine se detuvieron. —Sí.

No pretendió lo contrari...

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