Capítulo 254

Lucius sostuvo la mano de Seraphine durante la noche, sin soltarla nunca.

Su mano ya no estaba fría, calentada por el calor de su cuerpo.

Las pestañas de Seraphine se agitaron casi imperceptiblemente antes de que sus ojos se abrieran lentamente.

Sus miradas se encontraron.

La habitación del hosp...

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