Capítulo 31

—Tic-tac, tic-tac—Alice, mi paciencia se está agotando. La voz llevaba una excitación morbosa, como si saboreara una elaborada representación teatral.

Seraphine se quedó helada, su sangre parecía detenerse por completo. ¿Elección? ¿Qué clase de elección era esta? ¡Era como si la obligaran a partir ...

Inicia sesión y continúa leyendo