Capítulo 37

—Niña—murmuró Lucius de nuevo, apretando sus brazos alrededor de ella—. Nuestra niña...

Las palabras atravesaron el corazón de Seraphine como un cuchillo. Cerró los ojos, forzando las lágrimas que se acumulaban en sus comisuras, permaneciendo inmóvil y rígida en su abrazo.

La noche estaba tranquil...

Inicia sesión y continúa leyendo