Capítulo 45

Era un abrazo firme, lleno de fuerza.

A través de la delgada tela de su ropa, Seraphine podía sentir con total claridad el contorno de los músculos de su brazo y el ardiente calor de su palma.

El conocido aroma a cedro, mezclado con el tenue calor de su cuerpo, se infiltraba en su respiración.

El...

Inicia sesión y continúa leyendo