Capítulo 29

Por un momento, Willow dudó de sus propios oídos. Se quedó inmóvil, con el ceño fruncido.

—¿Eres sorda? ¡Dije que te quitaras la ropa! —la voz de Penélope se volvió aún más cortante.

—Mamá... —Charles intentó intervenir.

Penélope le lanzó una mirada fulminante—. ¿Qué? Si tú no tienes estómago par...

Inicia sesión y continúa leyendo