Capítulo 72

A las diez en punto, Willow se acomodó en la cama; por fin había terminado su día. Estaba quedándose dormida cuando unos golpes repentinos en la puerta la sobresaltaron.

Se quedó quieta, escuchando. En ese edificio antiguo, con paredes casi de papel, las visitas de un vecino a menudo sonaban como s...

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