Capítulo 395

Incluso Teresa, por muy tonta que fuera, captó la insinuación de Louisa.

¡Se estaba burlando de ella!

Teresa apretó los dientes con fuerza; su voz destilaba veneno:

—Muy bien, ¡vamos de compras!

Al mismo tiempo, añadió otra queja a su lista mental. ¡De ninguna manera esa mujer de lengua afilada ...

Inicia sesión y continúa leyendo