Capítulo 115

El hecho de que Adeline aceptara quedarse hizo de Lily la más feliz de todas; su rostro había estado iluminado de alegría durante dos días seguidos.

Solo mirarla hacía sonreír a todos.

—Mami, hoy quiero camarones al ajillo con mantequilla.

—Mami, hoy quiero regar las flores.

—Mami, Coco está sol...

Inicia sesión y continúa leyendo