Capítulo 121

Rupert asintió, retomando su actitud amable.

—Entiendes por qué te llamé hoy, ¿verdad?

Alicia asintió obedientemente, mirando hacia Adeline.

Había desaparecido su arrogancia y tiranía habituales. Estaba disculpándose sinceramente.

—Lo siento, Adeline. Sé que estás destrozada por la pérdida de tu...

Inicia sesión y continúa leyendo