Capítulo 177

El anciano regresó apresurado con Edward y Lily desde el otro lado del sendero, solo para encontrar el banco vacío.

—¡Qué extraño! Juraría que la vi sentada justo aquí, escribiendo algo. Se parecía mucho a esta pequeñita… aunque quizá un poco más bonita.

A Lily no le molestó en absoluto la compara...

Inicia sesión y continúa leyendo