Capítulo 19

La lluvia caía a cántaros, haciendo que el camino desde la mansión pareciera interminable.

Adeline caminaba sola; las gruesas gotas de lluvia le golpeaban el rostro y el cuerpo, empapándole la ropa en cuestión de segundos.

Jeremy se quedó en la entrada de la mansión, con los puños apretados, miran...

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